Un dilema para los padres: ¿Debo enviar a mis hijos de vuelta a la escuela?

En el contexto de la pandemia de la COVID-19, la UNESCO calcula que el 89% de la población estudiantil mundial está fuera de la escuela. Ya son 185 países que han tomado la medida de cerrar las escuelas para evitar la propagación del virus, dejando a 1.54 billones de niños, niñas y jóvenes sin clases presenciales en sus escuelas y universidades. En EE. UU., muchos distritos escolares reaccionaron rápidamente al crear planes para hacer la transición al aprendizaje en línea y desde casa, y aunque han sido útiles para sortear la situación, reconocen que no son tan efectivos como las clases en persona.

A medida que las escuelas comienzan a abrir de nuevo, los padres enfrentamos un dilema: ¿debo enviar a mis hijos a la escuela? No hay respuesta correcta o incorrecta; la decisión se debe basar en las circunstancias particulares de cada familia. Considera entonces los siguientes factores para tomar una determinación.

La edad de los niños: la investigación indica que los niños menores de 10 años sí pueden contraer y propagar la COVID-19, pero son menos propensos a hacerlo que los adolescentes y adultos. Además, es más fácil mantener a niños pequeños aislados en un aula, mientras que los adolescentes cuentan con otras formas de socializar y pueden manejar mejor el aprendizaje en línea. Por eso, la edad es un factor importante.

La salud general de la familia: si tu familia goza de buena salud, puedes considerar enviar de vuelta a tus hijos a la escuela. Sin embargo, si en tu hogar hay personas dentro de los grupos de riesgo (mayores de 60 años, o con enfermedades como diabetes o hipertensión) hay que pensarlo dos veces, ya que siempre existe la posibilidad de traer el virus a casa desde la escuela y afectar gravemente a los más vulnerables.

La adaptación al aprendizaje en línea: si ves que tus hijos están aprovechando la enseñanza en casa, entonces no hay una necesidad imperiosa de enviarlos de vuelta. Pero si percibes que se están atrasando, o tienen necesidades de educación especial, eso es un punto a favor del regreso a las clases presenciales. Además del factor académico, considera también el aspecto de socialización en persona, que es esencial para el desarrollo social de los niños.

Las medidas de bioseguridad de la escuela: ¿Aplicarán el distanciamiento social, el uso de cubrebocas, el lavado frecuente de manos, la toma de temperatura? ¿Disminuirán la cantidad de alumnos por aula? ¿Hay un plan para aislar y tratar casos sospechosos? Si la escuela tiene todo esto previsto, podrías enviar a tus hijos con un poco más de tranquilidad.

La capacidad económica para mantenerlos en casa: tener a tus hijos en casa puede representar un gasto adicional, si ya volviste a tu trabajo y no tienes quien los cuide. Eso es otro punto a favor de enviarlos de vuelta al colegio.

Espero que estos planteamientos te hayan ayudado a aclarar tu mente sobre un tema crucial para la familia, en medio de esta crisis de salud sin precedentes. Si quieres más consejos sobre crianza, búscame en mis redes sociales @lauraposadalifecoach.